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Discursos
| Palabras de la Secretaria de Relaciones Exteriores, Embajadora
Patricia Espinosa Cantellano, al inaugurar la XIX Reunión de Embajadores y
Cónsules de México
Discursos
PALABRAS DE LA SECRETARIA DE
RELACIONES EXTERIORES, EMBAJADORA PATRICIA ESPINOSA CANTELLANO, AL
INAUGURAR LA XIX REUNIÓN DE EMBAJADORES Y CÓNSULES DE MÉXICO, EN EL
SALÓN JOSÉ MARÍA MORELOS DE LA SECRETARÍA
Lunes, 7 de enero de 2008 | Discurso
Ciudad de México
Señoras y señores embajadores y cónsules
de México; muy queridos compañeros, señoras y señores. Muy buenos
días.
Antes que nada, permítanme desear a todos ustedes y a sus familias
un muy feliz año nuevo. Que en el 2008, disfruten en compañía de sus
seres queridos, de mucha salud, mucha alegría, muchas satisfacciones
y muchas realizaciones personales.
Me es muy grato darles la más cordial bienvenida a esta XIX Reunión
de Embajadores y Cónsules de México en el mundo. Hemos estructurado
este encuentro buscando que sus resultados contribuyan, de manera
aún más decidida, a impulsar el desarrollo integral de México, a
hacer de nuestra política exterior, como ha señalado el Presidente
Felipe Calderón, una palanca que contribuya activamente al
desarrollo nacional.
La realización de esta ambiciosa meta, supone un compromiso personal
de todos y cada uno de nosotros con los intereses permanentes del
país.
Ser diplomático mexicano, en esta coyuntura, implica una gran
responsabilidad.
Las instrucciones del Presidente de la República nos conducen a
comprometernos a fondo con esta labor que busca que la proyección
internacional de México sea el resultado natural del fortalecimiento
de nuestra economía, infraestructura y capacidades tecnológicas;
recursos humanos, industria, servicios, agricultura y pesquerías,
entre otros factores.
En un escenario de gran competencia internacional, no hay espacios
para inercias, ni para resistencias. El reto que enfrentamos es
identificar las oportunidades que nos presenta el mundo, advirtiendo
oportunamente, a la vez, los riesgos que puedan desviarnos de
nuestro gran objetivo nacional, el desarrollo integral del país.
Nuestra tarea implica funciones tradicionales como la construcción
de puentes de diálogo y entendimiento con otros gobiernos, pero
también incluye una activa promoción de nuestro país y de sus
fortalezas económicas, culturales y sociales, así como la
divulgación de las grandes oportunidades comerciales, de inversión y
de turismo que México ofrece.
En las últimas semanas, conjuntamente con ProMéxico y con el apoyo
de las subsecretarías, y de la Unidad de Relaciones Económicas,
hemos celebrado reuniones regionales de trabajo sobre estos temas,
con casi todos los representantes de México en el exterior.
Mantendremos este esfuerzo y continuaremos este tipo de ejercicios
en el futuro, empezando con las regiones de África y Medio Oriente,
y nuestras representaciones en organismos internacionales.
En esas reuniones, ustedes han intercambiado ideas y experiencias
sobre los retos y oportunidades que enfrenta México en cada una de
las regiones y en cada uno de los países en los que ustedes están
adscritos.
Indudablemente, estas reflexiones han sido muy productivas; nos han
permitido hacer un diagnóstico bilateral y regional más preciso, así
como establecer objetivos, estrategias y metas para guiar la tarea
que juntos desarrollamos.
En el mundo globalizado de nuestros días, caracterizado por una
creciente competencia por nuevos mercados, mejores tecnologías e
inversiones productivas, los diplomáticos mexicanos tenemos el deber
ineludible, en verdad, inaplazable, de convertirnos en los más
activos promotores del país en el exterior. Por ello agradezco a
todos ustedes su participación y significativas contribuciones en
esos encuentros.
En esta reunión buscaremos sistematizar y profundizar la labor
emprendida a nivel regional. Queremos aprovechar al máximo la suma
de sus talentos y experiencias de forma tal que se puedan afinar las
estrategias para enfrentar la tarea que nos ha sido asignada por el
Presidente de la República, Felipe Calderón.
Me complace en este contexto anunciarles que esta tarde nos recibirá
el Presidente de la República y tendremos la oportunidad de escuchar
directamente por parte de él sus indicaciones e instrucciones.
En estos dos días también celebraremos reuniones con representantes
del Congreso de la Unión, en las que hablaremos acerca de la agenda
legislativa en curso, y el Presidente de la Suprema Corte de
Justicia abordará un tema de especial importancia para nuestra
labor: la jerarquía en nuestro derecho interno de los tratados
internacionales de los que somos parte.
Contaremos también con la valiosa participación de varios
secretarios de Estado, y otros altos funcionarios, con quienes
conversaremos acerca de las políticas públicas y reformas
emprendidas en 2007, la economía y las prioridades del gobierno
mexicano para el presente año.
Ante la actual coyuntura en que prevalece un clima adverso para las
comunidades mexicanas en Estados Unidos, agravado por el debate
electoral en ese país, también daremos particular atención a la
problemática que enfrentan nuestros migrantes.
Reflexionaremos sobre cómo reforzar los programas de protección y
mejorar los servicios que brindamos a esos mexicanos.
Revisaremos, por supuesto, nuestro desempeño como país de paso de
migrantes de otras naciones y las posibles acciones para mejorar
nuestro trato hacia ellos.
Ser eficaz en la defensa y el apoyo a los migrantes, implica serlo
tanto dentro como fuera del país. Debemos ser promotores no sólo en
materia económica, sino en todo lo que implique impulsar el interés
de la nación.
Esto es claro en un tema tan actual y sensible como la migración, en
donde parte de nuestra función es destacar y subrayar las grandes
aportaciones económicas y sociales de nuestros connacionales a las
comunidades en donde viven y trabaja.
Juntos quienes estamos en México, y ustedes que se encuentran en el
exterior revisaremos los avances registrados en nuestra política
exterior en el ultimo año, así como la mejor manera de hacer frente
a los numerosos retos que tenemos por delante.
Nuestro renovado énfasis en contribuir aún más al desarrollo
nacional no implica descuidar el diálogo político con otras
naciones. Desde luego seguiremos participando en la búsqueda de
soluciones a los grandes desafíos de la comunidad internacional, ya
sea en materia de cambio climático, combate al crimen organizado,
protección de los derechos humanos, desarme, preservación de la paz
y la seguridad internacionales o la amplia agenda multilateral para
el desarrollo de todas las naciones.
Prueba de esa vocación de nuestra política externa es nuestra
decisión de impulsar activamente la candidatura de México como
miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas para el periodo 2009-2010.
Igualmente asumiremos a partir de marzo de 2008 la coordinación del
Grupo de Río.
La participación decidida de México en favor de la concertación
regional en América Latina y el Caribe y de las mejores causas de la
humanidad siempre ha inspirado el respeto de otras naciones y nos ha
fortalecido en el plano internacional.
Señoras y señores embajadores y cónsules de México, queridos
compañeros, nuestra tarea conjunta, prioritaria es contribuir desde
el exterior al desarrollo pleno y al engrandecimiento de la nación
mexicana, a la que orgullosamente todos servimos.
Convoco al Servicio Exterior Mexicano a seguir por el camino que el
Presidente Calderón nos ha trazado, para realizar la contribución
que nos corresponde en la construcción de un México moderno,
dinámico, democrático y abierto al mundo; un México no sólo
próspero, sino también justo, verdaderamente incluyente. Una nación
cada vez más fuerte y respetada en el exterior.
Los invito, en suma, a convertirse en la más firme plataforma de una
nueva política exterior por y para el desarrollo de México.
Muchas gracias y que tengan todos mucho éxito en los trabajos de
esta reunión de embajadores.