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Etapa Moderna

Podríamos tipificar el lapso 1946-2000 como el de la posrevolución y el de la era Moderna. México afrontó nuevos retos: el aumento de la longevidad de los mexicanos provocaba el problema del crecimiento demográfico; la industrialización determinaba el crecimiento desmesurado de las ciudades; el aumento en el nivel educacional y cultural suscitaba una opinión publica que demandaba perentoriamente mayor democracia política; el desarrollo de las comunicaciones favorecía la apertura a nuevos estilos de vida cultural, los cuales, a su vez, por contraste, suscitaban diversas formas de nacionalismo.

Para el año de 1967 se expidió una nueva Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexicano. Esta ley de 1967 aportó dos innovaciones. Por un lado se constituyó la Comisión Consultiva de Ingreso. Se formó además la Comisión de Personal de Servicio Exterior, encargada de apreciar y distinguir los méritos del personal, para casos especiales de licencias, vacaciones, retiros, medidas disciplinarias, traslados, ascensos.

Vale la pena subrayar que en todo este proceso se puede advertir que los factores económicos, políticos, sociales y culturales estaban inextricablemente unidos y se determinaban mutuamente: un fenómeno educativo y cultural como el crecimiento acelerado de las universidades condicionó un acontecimiento político como el del Movimiento Estudiantil de 1968. Al mismo tiempo, el Gobierno de México alentó una Política Exterior liberal y progresista, oponiéndose —en el marco de la OEA- a la expulsión de Cuba del Sistema Interamericano y al embargo comercial que sufrió este país a raíz de su revolución.

La llamada guerra fría fue el signo de esos tiempos. La división de las dos Alemanias, la guerra en Corea, las rebeliones en la Europa oriental fueron solo ejemplo de esa era. La revolución china se había consolidado. A finales de la década de los cincuenta la Revolución Cubana se iría transformando en socialismo. Por otra parte, los cincuenta y los sesenta verían la aparición del bloque que se denominó Tercer Mundo, dos de cuyos líderes, Tito y Nehru, eran decididos progresistas. Fueron los tiempos de la búsqueda del Diálogo Norte-Sur.

En este contexto, el Presidente Adolfo López Mateos abrió el panorama, pues si antes de su mandato los presidentes mexicanos sólo habían visitado Estados Unidos, él organizó giras por Europa, Asia y América Latina. A la vez, el país recibió la visita de personajes tan importantes como Nehru, Tito, Sukarno, es decir, los principales líderes del Tercer Mundo; Charles De Gaulle, interesado en el acercamiento con América Latina, el emperador etíope Haile Selassie, quien vino a agradecer el apoyo del régimen cardenista a su país contra la invasión italiana anterior a la Segunda Guerra Mundial. También visitó México John F. Kennedy, y algunos mandatarios sudamericanos: Alessandri de Chile, Rómulo Betancourt de Venezuela, Juan Bosch de la Dominicana, Paz Estenssoro de Bolivia. Otra visita muy significativa y sonada fue la de Anastás Mikoyán, viceprimer ministro de la Unión Soviética. Como resultado de su visita se organizó la primera exposición industrial y cultural de ese país en México, al tiempo que se organizó la primera exposición de la República Popular de China.

A propósito de la crisis de los mísiles soviéticos en Cuba, cuya presencia estuvo a punto de desatar una guerra entre las dos potencias rivales, el régimen mexicano propuso en 1963 un tratado de desnuclearización de América Latina. Ese mismo año, obedeciendo al temor de que la Revolución Cubana se esparciera por todo el Continente, los Estados Unidos ejercieron presión para que todos los países latinoamericanos rompieran relaciones con Cuba. En la asamblea correspondiente México votó en contra.

Con este tipo de política exterior México se prolongaba una tradición cuyos capítulos más sobresalientes habían sido los apoyos que Cárdenas había dado a la España republicana y a Etiopía.

En 1970 se inició el régimen de Luis Echeverría Álvarez que se caracterizó por una apertura al exterior, significándose por la ampliación de las relaciones diplomáticas de nuestro país, lo que obligó a tomar decisiones trascendentales para la conformación orgánica de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

El 14 de febrero de 1973 se decidió crear el Fideicomiso para la Edición, Publicación, Distribución y Venta de Obras en Materia de Relaciones Internacionales, el cual inició sus operaciones con un patrimonio de 3 millones de pesos. También durante este régimen se expidió el séptimo Reglamento Interior de la Secretaría, el 2 de diciembre de 1975; y la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, el 29 de diciembre de 1976, en la que la Secretaría de Relaciones Exteriores formaba parte de las dieciocho dependencias de la administración pública federal cuyas funciones se regulaban por el artículo 28 de dicha Ley.

En 1975, la Secretaría de Relaciones Exteriores se encontraba conformada por 27 unidades administrativas, de las cuales una era la Oficina del Titular, dos subsecretarías y una Oficialía Mayor, añadiéndose la primera Delegación Foránea de Pasaportes, que se estableció en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, en febrero de ese año.

Como resultado de la creciente diversificación y complejidad adquirida por las relaciones diplomáticas que sostenía nuestro país, fue necesaria la creación de una tercera subsecretaría, denominada de Asuntos y Estudios Internacionales Especiales, en enero de 1976. En ese mismo año, pero en el mes de octubre, se inauguró la segunda Delegación Foránea de Pasaportes en Guadalajara, Jalisco.

El octavo Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones Exteriores fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 23 de septiembre de 1977, donde se establecía la composición orgánico-funcional de la dependencia, la cual contaba con 35 unidades administrativas.

El 18 de abril de 1978 se expidió el noveno Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en donde se definió una nueva estructura orgánico-funcional, y en la que aparece por primera vez una cuarta subsecretaría, se crea la Dirección General de Programación, Organización y Evaluación y se suprimen dos direcciones generales y dos unidades, quedando conformada la Secretaría de Relaciones Exteriores por cuatro subsecretarías y dos delegaciones foráneas de pasaportes.

En el Diario Oficial de la Federación del 17 de octubre de 1979, se publicó el décimo Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en el qué se consideraron cuatro subsecretarías a las cuales se les asignó un nombre específico conforme a sus atribuciones, se suprimieron cinco direcciones en jefe, se les cambió la denominación a las restantes y se adoptó un criterio de regionalización para la atención de las relaciones bilaterales y multilaterales en el ámbito de dirección general. Adicionalmente, se inauguró en agosto de 1979 la primera Delegación Urbana de Pasaportes en la Delegación Política Gustavo A. Madero del Distrito Federal y en noviembre del mismo año se abrió la segunda Delegación Urbana de Pasaportes en la Delegación Política Miguel Hidalgo del Distrito Federal.

Después de la muerte de Francisco Franco, en una ceremonia México suspendió sus relaciones con el simbólico gobierno de la República Española y las reanudó con el Estado Español ahora convertido en monarquía. Patrocinó en 1981 un capítulo del Diálogo Norte-Sur, entre jefes de Estado de países industrializados y jefes de Estado de países subdesarrollados. Recibió una exitosa visita papal en 1979. Alentó la paz y la reconciliación en Centroamérica, a través del llamado Grupo Contadora.

El 26 de noviembre de 1980 en el Diario Oficial de la Federación se publicó el undécimo Reglamento Interior de la dependencia, conformándose la estructura orgánico-funcional por cuatro subsecretarías, una oficialía mayor, una consultoría jurídica, dos comisiones, tres direcciones en jefe y 26 direcciones generales. De igual forma el 31 de marzo de ese año se instalaron dos delegaciones urbanas de pasaportes en las delegaciones políticas Venustiano Carranza y Benito Juárez, del Distrito Federal, respectivamente, así como la Delegación Foránea de Pasaportes en la ciudad de Hermosillo, Sonora, en julio de ese mismo año.

Ante la necesidad que representaba para el gobierno federal la descentralización de la vida pública, la Secretaría de Relaciones Exteriores procedió a instalar delegaciones foráneas de pasaportes en: Torreón, Coahuila, en marzo de 1981; Villahermosa, Tabasco, en agosto de 1981; Tapachula, Chiapas, en mayo de 1982 y Mérida, Yucatán, en julio de ese mismo año. Asimismo, se instalaron oficinas en octubre de 1985 en las ciudades de Toluca, Estado de México y Naucalpan de Juárez de esa misma entidad federativa. Finalmente en julio de 1985 se instaló la quinta Delegación Urbana de Pasaportes en la Delegación Cuauhtémoc, Distrito Federal.

Para 1982, se expidió la Ley orgánica del Servicio Exterior Mexicano y su Reglamento. Así fue como el 26 de noviembre de 1981, el Ejecutivo Federal sometió a consideración del Senado de la Republica la iniciativa del la Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexicano. Cabe recordar que la incesante actividad que México había desarrollado en los foros internacionales durante esos años, constituía los fundamentos básicos de aquella Ley. Su publicación se dio el 8 de enero de 1982, en donde se establecían tres ramas distintas y paralelas de carrera: la rama Diplomática, la Rama Consular y la Rama Administrativa.

La Rama Diplomática comprendía las categorías de embajador, ministro, consejero, primer secretario, segundo secretario, tercer secretario y agregado diplomático. La Rama Consular comprendía las categorías de cónsul general, cónsul de primera, cónsul de segunda, cónsul de tercera, cónsul de cuarta y vicecónsul.

La Rama Administrativa comprendía las categorías de agregado administrativo de primera, agregado administrativo de segunda, agregado administrativo de tercera, canciller  de primera, canciller de segunda y canciller de tercera.

Por otro lado, el ingreso como miembro del personal de carrera el Servicio Exterior se realizaría mediante concursos públicos generales que comprenderían tres etapas: un examen de admisión al Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos; cursos especializados de capacitación durante un semestre, como mínimo, y un examen oral para optar a la categoría de agregado diplomático o vicecónsul.

El 12 de enero de 1984 se expidió el duodécimo Reglamento interior de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en el cual se contempló entre otros el cambio de denominación de una subsecretaría y la aparición de las secciones mexicanas de las Comisiones Internacionales de Límites y Aguas.

En el periodo presidencial de Miguel de la Madrid, se hicieron innovaciones y adiciones a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, siendo 19 las dependencias con las que contaba el Poder Ejecutivo para el mejor despacho de sus negocios, persistiendo la Secretaría de Relaciones Exteriores entre ellas.

Cabe mencionar, también, que es en este periodo cuando las presiones económicas se reflejaban en la estructura administrativa del gobierno, dando como resultado que se adoptaran medidas conducentes a una reducción de presupuesto y de unidades administrativas en la totalidad de las dependencias del Ejecutivo Federal.

Esta medida se reflejó en la Secretaría de Relaciones Exteriores, al reducirse su estructura orgánica y erogación presupuestal, pero manteniendo íntegras las atribuciones que le señalaba la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, al tiempo que se procuró no afectar los derechos laborales de los trabajadores de base, ni los correspondientes a los miembros del Servicio Exterior Mexicano.

Por ello, y atendiendo a la facultad que le confiere la fracción t del artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos al C. presidente de la República Mexicana, y con fundamento en el artículo 18 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, se expidió el 22 de agosto de 1985 el decimotercer Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Dicho Reglamento constaba de diez capítulos en los que se fijaban las atribuciones de los funcionarios y unidades administrativas de la Secretaría, regulaba la realización de sus actividades en forma programada, y con el fin de ser congruentes con la administración pública federal, en el artículo 19 de la misma Ley Orgánica de la Administración Pública Federal se señalaba que el titular de cada Secretaria de Estado y Departamento Administrativo expediría los manuales de organización, de procedimientos y de servicios al público necesarios para su funcionamiento, los que contendrían información sobre la estructura orgánica de la dependencia y las funciones de sus unidades administrativas.

Por otro lado, en 1989, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 23 de enero, el decimocuarto Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones Exteriores. En este nuevo reglamento se especificaban las funciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores de acuerdo a las especificadas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexicano y otras leyes.

En este nuevo reglamento se acordaba que la Secretaría realizaría sus actividades en forma programada. Para el estudio, planeación y despacho de los asuntos que le competen, la Secretaría contaría con 3 Subsecretarías, Oficialía Mayor y Consultoría Jurídica, así como con 18 Direcciones Generales.

Última actualización el Viernes, 22 de Junio de 2012 18:02
 
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