|
Levantamiento de la suspensión de Cuba
Antecedentes La Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de los Estados Americanos (OEA), para servir de Órgano de Consulta en Aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), se celebró en la ciudad de Punta del Este, Uruguay, del 22 al 31 de enero de 1962. Durante la Reunión se consideró el tema de Cuba y se adoptó la Resolución VI titulada “Exclusión del Actual Gobierno de Cuba de su Participación en el Sistema Interamericano”. En la parte resolutiva se estableció lo siguiente: 1. Que la adhesión de cualquier miembro de la OEA al marxismo-leninismo es incompatible con el Sistema Interamericano y el alineamiento de tal Gobierno con el bloque comunista quebranta la unidad y la solidaridad del Hemisferio. 2. Que el actual Gobierno de Cuba, que oficialmente se ha identificado como un gobierno marxista-leninista, es incompatible con los principios y propósitos del Sistema Interamericano. 3. Que esta incompatibilidad excluye al actual Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano. 4. Que el Consejo de la Organización de los Estados Americanos y los otros órganos y organismos del Sistema Interamericano adopten sin demora las providencias necesarias para cumplir esta resolución. En esa ocasión, la Delegación de México, encabezada por el canciller Manuel Tello, dejó constancia en el Acta Final de la reunión que, “la exclusión de un Estado Miembro no es jurídicamente posible sin la modificación previa de la carta de la Organización de los Estados Americanos conforme con el procedimiento previsto en el Artículo 111 de la misma”. Cabe destacar que México, junto con Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Ecuador, se abstuvo de votar la Resolución VI. Dos años después, en julio de 1964, se celebró en la sede de la OEA en Washington, D.C., la Novena Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, para servir de Órgano de Consulta en Aplicación del TIAR. La Reunión fue convocada por iniciativa de Venezuela, mediante una resolución del Consejo de la Organización, para “que considere las medidas que deben adoptarse frente a los actos de intervención y agresión del Gobierno de Cuba que afectan la integridad territorial y la soberanía de Venezuela, así como la vigencia de sus instituciones democráticas”. En la Reunión se adoptó la Resolución I “Aplicación de Medidas al Actual Gobierno de Cuba”, la cual en su párrafo resolutivo tres estableció: 3. Aplicar, de conformidad con los dispuesto en los artículos 6 y 8 del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, las siguientes medidas: a) Que los gobiernos de los Estados americanos no mantengan relaciones diplomáticas ni consulares con el Gobierno de Cuba; b) Que los gobiernos de los Estados americanos interrumpan todo su intercambio comercial, directo o indirecto, con Cuba, con excepción de los alimentos, medicinas y equipo médico que por razones humanitarias puedan ser enviados a Cuba, y c) Que los gobiernos de los Estados americanos interrumpan todo transporte marítimo entre sus países y Cuba, con excepción del transporte necesario por razones de índole humanitaria. En esa ocasión, México votó en contra de la Resolución I y el Representante Permanente ante la OEA y Delegado Especial de nuestro país Vicente Sánchez Gavito, dejó constancia en el Acta Final que el Gobierno de México “está persuadido de que las disposiciones del tercer párrafo resolutivo […] carecen de fundamento, en virtud de que el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca no contempla en parte alguna la aplicación de las medidas ahí previstas, a situaciones de la naturaleza y características de la que ha examinado esta Reunión de Consulta”. Diez años después, en noviembre de 1974, Colombia, Costa Rica y Venezuela solicitaron que se convocara la Decimoquinta Reunión de Consulta en el marco del TIAR. La reunión se celebró en Quito, Ecuador. Por considerar que las medidas impuestas a Cuba en 1964 en condiciones políticas totalmente diferentes a las que prevalecían en ese momento habían devenido anacrónicas, ineficaces e inconvenientes, varios países presentaron un proyecto de resolución destinado a levantarlas. No obstante, el proyecto no alcanzó la mayoría de dos tercios requerida por el TIAR. Un año más tarde, por solicitud de Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Haití, México, Panamá, Perú, Trinidad y Tobago y Venezuela, se convocó la Decimosexta Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores la cual se celebró en julio de 1975, en San José, Costa Rica. En ella se adoptó la Resolución I “Libertad de acción de los Estados Partes en el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca para normalizar o conducir sus relaciones con la República de Cuba al nivel y en la forma que cada Estado estimare conveniente” que dejó en libertad a los Estados Parte en el TIAR para que de acuerdo con la política e intereses nacionales de cada uno adoptaran las acciones que consideraran pertinentes con Cuba. De esta manera, esa resolución no levantaba las sanciones contra Cuba adoptadas por la OEA pero dejaba en libertad a los Estados de aplicar o no sanciones contra dicho país. Quinta Cumbre de las Américas – abril 2009 La Quinta Cumbre de las Américas se celebró del 17 al 19 de abril en Trinidad y Tobago. En los meses previos a su realización el Primer Ministro de ese país, Patrick Manning, realizó una serie de visitas a algunos Estados del hemisferio, incluida Cuba, a fin de promover la idea de tratar el tema de la reintegración de Cuba al Sistema Interamericano en los debates de la reunión. En este sentido, durante la Quinta Cumbre de las Américas, además de las deliberaciones en las sesiones plenarias, el último día se realizó una reunión privada denominada “Retiro de los Líderes” en donde los Jefes de Estado y de Gobierno focalizaron el diálogo en la reintegración de Cuba al Sistema Interamericano y en el desarrollo de respuestas pertinentes para la actual crisis financiera mundial. Al respecto, al clausurar la Quinta Cumbre de las Américas el primer ministro Manning leyó una declaración (CA-V/DP-1/09) en la cual indicó que “varios Presidentes y Primeros Ministros hicieron un llamamiento para dar fin a la exclusión de Cuba del proceso de Cumbres y del Sistema Interamericano. Hubo un claro consenso en que la reintegración de Cuba al ámbito de las relaciones interamericanas es un paso esencial para que las Américas sean más coherentes e integradas. La posición muy abierta y conciliatoria del Presidente Obama y de otros líderes que participaron en la Cumbre ha aumentado el optimismo para que Cuba participe plenamente en los asuntos hemisféricos en un futuro no demasiado distante.” Levantamiento de la suspensión de la participación de Cuba en las actividades de la OEA El XXXIX Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, celebrado en San Pedro Sula, Honduras, en junio de 2009, consideró el levantamiento de la suspensión impuesta Cuba mediante la Resolución VI de la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de 1962. México desempeñó un papel importante durante la Asamblea General de 2009 en la que apoyó la adopción de la Resolución 2438 “Resolución sobre Cuba”, la cual señala que la participación de Cuba será el resultado de un proceso de diálogo iniciado a solicitud de ese gobierno, de conformidad con las prácticas, los propósitos y principios de la OEA. En su intervención, la Delegación de México se congratuló por la decisión adoptada por la OEA que reivindica al pueblo cubano y señaló algunas de las acciones realizadas por nuestro país en apego al derecho internacional para respaldar a Cuba, como el rechazo al bloqueo impuesto a ese país; ser el único Estado fundador de la OEA que mantuvo relaciones diplomáticas con Cuba de manera continua; y el impulso dado para la integración de Cuba al Grupo de Río. A continuación se incluye la intervención completa de la Delegación de México: Señores Presidentes Manuel Zelaya y Daniel Ortega; señor José Miguel Insulza, Secretario General de la Organización de los Estados Americanos; señoras y señores Cancilleres; señoras y señores: La Delegación de México celebra que los Estados americanos estemos reconsiderando hoy uno de los episodios que ensombrecen la historia de nuestra Organización. El Gobierno de México celebra hoy que, con base en el consenso de esta Asamblea General, quede sin efecto la Resolución VI de la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de enero de 1962 que excluyó al Gobierno de Cuba de su participación en el sistema interamericano. Como ha sido tradición y práctica de México en este foro, mi país actuó en esa oportunidad con apego a sus convicciones fundadas en principios que, a fuerza de experiencia histórica, la nación mexicana ha enarbolado como base para la convivencia pacífica entre los Estados. Ya citó el Presidente Zelaya al Benemérito de las Américas: “Entre los hombres como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz”. México ve con beneplácito que nuestra Organización, que ha consagrado la democracia, las libertades fundamentales y los principios del derecho internacional en su Carta fundacional, deje sin efecto una decisión que no solo no sirvió para los propósitos que buscaba sino que tuvo efectos adversos para la convivencia de nuestro continente. Ni hoy ni entonces han variado nuestras convicciones, ni los principios rectores de nuestra política exterior. Desde entonces México ha tomado una posición congruente con los principios de política exterior apegada al derecho internacional y consistente en este y otros foros. Así hemos rechazado invariablemente el bloqueo impuesto a Cuba. Hemos apoyado las diversas resoluciones que rechazan esa acción en el marco de las Naciones Unidas. Hemos sido el único miembro fundador de la OEA que ha mantenido relaciones diplomáticas con la República de Cuba de manera continua y, como prueba de nuestra convicción en la unidad y en la integración de América Latina y del Caribe, hemos precisamente impulsado la integración de Cuba al Grupo de Río. En este feliz momento, señoras y señores, estamos convencidos de que la decisión adoptada por esta Asamblea permitirá reafirmar a la Organización en su carácter plural y abierto, sin renunciar a las aspiraciones plasmadas en su Carta constitutiva, esto es, de avanzar en la democracia, en el desarrollo, la promoción y protección de los derechos humanos, y la seguridad para nuestros ciudadanos, que son los pilares fundamentales de esta Organización. Es convicción de México que la plena vigencia de estos principios es primordial para la consolidación del Estado de Derecho y del desarrollo político, económico y social de nuestros pueblos. Consecuente con ello, nuestro país ha impulsado, de manera decidida y comprometida, la elaboración de instrumentos y mecanismos interamericanos que apuntalan los cuatro pilares de la Organización. Señora Presidenta, hace apenas unos días, unas cuantas horas, no parecía que pudiéramos alcanzar esta decisión histórica que hoy hemos logrado acordar. Ello ha sido posible, en gran medida, porque nuestros Jefes de Estado y de Gobierno sentaron en Puerto España el clima positivo para adoptar todos los temas en un marco de respeto a nuestras diferencias y de búsqueda de nuestras coincidencias. Sentaron, de ese modo, bases sólidas para reconstruir las relaciones interamericanas y afirmar un nuevo modelo de convivencia continental. Dice así la Declaración de México que, a nombre de la Canciller Espinosa transmito: Deseo reconocer, con base en ese liderazgo de nuestros mandatarios, que en esta Quinta Cumbre de las Américas se fueron articulando entonces gradualmente los finos equilibrios necesarios para dejar sin efecto esa resolución que hoy hemos alcanzado. Transitamos por un camino en el que hubo que sortear dificultades, pero en el que brillaron el talento diplomático y la voluntad política de todas las delegaciones, algunas de las cuales tomaron decisiones valientes en aras de alcanzar el resultado que todos habremos de celebrar. Señora Presidenta, me parece que nuestros Ministros de Relaciones Exteriores y, en general, todas nuestras delegaciones, pueden sentir la satisfacción de haber estado a la altura del reto conforme al espíritu construido por nuestros líderes en Puerto España. Así, entonces, aquí en San Pedro Sula, en esta hermana República de Honduras, patria de Francisco Morazán, es hoy feliz sede de este histórico momento. Felicidades para nuestra Organización que hoy se fortalece, felicidades para toda América. Muchas gracias. 3 de junio de 2009
|
| Última actualización el Jueves, 05 de Julio de 2012 12:55 |
Plaza Juárez #20, Col. Centro, Del. Cuauhtémoc. Distrito Federal CP. 06010, Tel: (55) 3686 - 5100
Algunos Derechos Reservados © 2013 - Políticas de Privacidad